El huracán Stan afectó duramente a una parte considerable de las zonas de Guatemala. Entre las áreas más dañadas están Ixchiguan, Concepción Tutuapa y Tejutla, San Marcos y Quetzaltenango, donde se movilizaron a cerca de 400 trabajadores para atender las necesidades de 275 mil personas, de los cuales 55 mil son niños. Además, se contó con un equipo logístico en la Ciudad de Guatemala, desde donde varias organizaciones, como INTERVIDA, hicieron un continuo acopio de víveres y materiales de primera necesidad para enviar por vía aérea y carretera a las comunidades asoladas por el huracán.
Las prioridades de los equipos de trabajo en Guatemala se basan en dar apoyo a los albergues instalados en los municipios afectados. Sin embargo, la cantidad de damnificados supera con creces la capacidad de dichos hospedajes. En la mayoría no había víveres y la gente empezó a padecer de enfermedades gastrointestinales y respiratorias. La situación se hizo más crítica en lugares como Ixchiguan, Concepción Tutuapa y Tejutla, en donde se reportaron personas fallecidas por hipotermia debido a las bajas temperaturas que caracterizan a esos lugares.
El Gobierno de Guatemala decretó "Estado de Calamidad" a nivel nacional para socorrer a los afectados. En conjunto con otros programas se lanzó un llamado a nivel internacional dimensionando la catástrofe y la ayuda necesaria para socorrer a las familias afectadas en lo inmediato y en el proceso de rehabilitación y reconstrucción.